Declaración de IRPF con discapacidad

Declaración de IRPF con discapacidad.

Durante la campaña del IRPF, muchas son las preguntas respecto a como confeccionar la declaración de IRPF con discapacidad, así las cuantías que no tributan en el Impuesto, las deducciones y reducciones existentes al tener la condición de discapacitado, y las cantidades aportadas a planes de pensiones y patrimonios protegidos de discapacitados.

En este post analizamos las situaciones en IRPF asociadas al reconocimiento de una discapacidad.

Empezamos resolviendo la siguiente consulta:

¿Qué entiende la Ley de IPRF por discapacidad?

La Ley de IRPF establece una serie de exenciones y deducciones a personas que tengan una discapacidad.

En este sentido, para poder acogerse a estas exenciones y deducciones en IRPF por discapacidad, es necesario acreditar un grado de discapacidad igual o superior al 33%.

Este grado de discapacidad deberá acreditarse mediante certificado o resolución expedido por el Instituto de Migraciones y Servicios Sociales (IMSERSO) o por el órgano competente de las Comunidades Autónomas, según regula el artículo 72 del Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, aprobado por el Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo (BOE del día 31).

Además, se considerará acreditado un grado de discapacidad igual o superior al 33 %, a los pensionistas de la Seguridad Social que tengan reconocida una pensión de Incapacidad Permanente Total, Absoluta o Gran Invalidez y a los pensionistas de Clases Pasivas que tengan reconocida una pensión de jubilación o retiro por Incapacidad Permanente para el servicio o inutilidad.

Discapacidad

Discapacidad

Incapacitación judicial.

Si la incapacidad es declarada judicialmente, se considera que tiene reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 65 %, aunque no alcancen dicho grado, según el artículo 60.3 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, y el artículo 72 del Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, aprobado por Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo.

La referencia a la “incapacidad declarada judicialmente” , sólo puede entenderse como referida a la incapacidad civil, contemplada en los artículos 199 y siguientes del Código Civil y artículos concordantes de la Ley de Enjuiciamiento Civil, sin que quepa entenderla como comprensiva de resoluciones de órganos de otro orden jurisdiccional distinto al civil.

En este sentido se ha pronunciado el Tribunal Económico-Administrativo Central, Sección Vocalía 12ª, Resolución de 24 Abr. 2013, Rec. 3651/2012, y la Consulta Vinculante V0637-13, de 01 de marzo de 2013 de la Subdirección General de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas.

Por tanto, no se equipara la discapacidad del 65% con el reconocimiento de una incapacidad permanente, aunque la misma se haya obtenido por sentencia judicial.

Tampoco tienen la consideración de persona con discapacidad a efectos del IRPF quienes perciban una prestación no contributiva de invalidez liquidada por el Imserso, según la consulta vinculante V5390/16, de 21 de diciembre de 2016 de la subdirección general de impuestos sobre la renta de las personas físicas.

Rentas que no tributan en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

No tributan en el IRPF las siguientes prestaciones económicas reconocidas por la Seguridad Social, por lo que en la Declaración de IRPF con discapacidad, no deben declararse:

  • Incapacidad Permanente Absoluta.
  • Gran Invalidez.
  • Asignación económica por cada hijo a cargo.
  • Prestación económica por nacimiento o adopción de hijo en supuestos de familias numerosas, monoparentales y de madres con discapacidad.
  • Prestación económica de pago único por parto o adopción múltiples.
  • Las pensiones y haberes pasivos de orfandad a favor de nietos y hermanos incapacitados para todo trabajo.
  • Las pensiones por inutilidad o incapacidad permanente del régimen de Clases Pasivas, siempre que la lesión o enfermedad que hubiera sido causa de las mismas inhabilite por completo al perceptor de la pensión para toda profesión u oficio.
  • Las prestaciones pagadas por Clases Pasivas a favor de nietos y hermanos incapacitados para todo trabajo.
  • Las prestaciones de incapacidad permanente absoluta o gran invalidez que hayan sido reconocidas a los profesionales no integrados en el régimen especial de la Seguridad Social de los trabajadores por cuenta propia o autónomos, por las Mutualidades de Previsión Social que actúen como alternativas al régimen especial de la Seguridad Social mencionado, como por ejemplo Abogados.
  • Las cantidades percibidas de instituciones públicas por acogimiento de personas con discapacidad, en modalidad simple, permanente o preadoptiva o las equivalentes previstas en los ordenamientos de las CCAA.
  • Las ayudas económicas otorgadas por instituciones públicas a personas con un grado de discapacidad igual o superior al 65 % para financiar su estancia en residencias o centros de día, si el resto de sus rentas no exceden del doble del indicador público de renta de efectos múltiples (IPREM para 2016: 7.455,14 € – LÍMITE: 7.455,14 € X 2 =14.910,28 €).
  • Las prestaciones por desempleo percibidas en la modalidad de pago único, cualquiera que sea su importe, por trabajadores con discapacidad cuando los beneficiarios pretendan incorporarse de forma estable como socios trabajadores o de trabajo en cooperativas o en sociedades laborales o pretendan constituirse como trabajadores autónomos.
  • Los rendimientos del trabajo derivados de las prestaciones obtenidas en forma de renta por personas con discapacidad correspondientes a las aportaciones al sistema de previsión social especial constituido a favor de las mismas.
  • Los rendimientos del trabajo derivados de las aportaciones a patrimonios protegidos de las personas con discapacidad. El límite anual de esta exención es 3 veces el IPREM (2016: 7.455,14 € – LÍMITE: 7.455,14 € X 3 =22.365,42 €).
  • Las prestaciones económicas públicas vinculadas al servicio, para cuidados en el entorno familiar y asistencia personalizada que deriven de la Ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia.
  • Las pensiones reconocidas a personas lesionadas o mutiladas por la Guerra Civil (1936/1939) del régimen de Clases Pasivas del Estado o por legislación específica.
  • Las ayudas excepcionales por daños personales por incapacidad absoluta permanente.

Límites de las cuantías exentas.

La cuantía exenta tiene como límite el importe de la prestación máxima que reconozca la Seguridad Social por el concepto que corresponda. El exceso tributará como rendimiento del trabajo.

Reducción por obtención de rendimientos del trabajo.

A partir del 1 de enero de 2015 se suprimen dichas reducciones en la declaración de IRPF con discapacidad, y se introducen nuevos gastos deducibles bajo la denominación de “Otros gastos deducibles” que incluyen:

  • Cuantía fija: 2.000 euros anuales, aplicable con carácter general.
  • Incremento por movilidad geográfica.
  • Incremento para trabajadores activos con discapacidad en 3.500 euros anuales, y 7.750 euros anuales, cuando acrediten necesitar ayuda de terceras personas o movilidad reducida, o un grado de discapacidad igual o superior al 65%.

La reducción por discapacidad de trabajadores activos concurran dos circunstancias simultáneamente:

  • Tener el grado de discapacidad exigido.
  • Ser trabajador activo.

Esta reducción se aplica si concurren estos requisitos en cualquier momento del periodo impositivo

Declaración de IRPF con discapacidad

Declaración de IRPF con discapacidad

Reducción por rendimientos de actividades económicas.

Los contribuyentes que sean trabajadores autónomos económicamente dependientes o con único cliente no vinculado en el ejercicio de la actividad económica en actividades en estimación directa, podrán, si son personas con discapacidad, minorar el rendimiento neto de las mismas en 3.500 € anuales, o en 7.750 € si acreditan necesitar ayuda de terceras personas o movilidad reducida o un grado de discapacidad igual o superior al 65 %.

En las actividades económicas que tributen en régimen de estimación objetiva, el personal no asalariado con un grado de discapacidad igual o superior al 33%, se computa al 75%.

El módulo personal asalariado, se computará al 40% cuando se trate de un discapacitado en grado igual o superior al 33%.

Mínimo personal y familiar.

Es el resultado de sumar al mínimo del contribuyente, los mínimos por descendientes, ascendientes y discapacidad.

Este mínimo se establece en 5.550 €, incrementándose en 1.150€ si tiene más de 65 años y adicionalmente en 1.400 €, si tiene más de 75 años.

Mínimo por descendiente:

Para beneficiarse del mínimo por descendientes, han de cumplirse los siguientes requisitos:

  • Convivir con el contribuyente que aplica el mínimo familiar.
  • Se considerará que conviven con el contribuyente los descendientes que, dependiendo del mismo, estén internados en centros especializados. Se asimila a la convivencia la dependencia económica, salvo que se satisfagan anualidades por alimentos a favor de dichos hijos.
  •  Ser menor de 25 años a la fecha de devengo del impuesto o tener un grado de discapacidad igual o superior al 33%, cualquiera que sea su edad y siempre que se cumplan el resto de requisitos exigidos.
  •  No tener rentas anuales superiores a 8.000 €, excluidas las exentas.
  •  Que el descendiente no presente declaración de IRPF con rendimientos superiores a 1.800 euros.

En este sentido se pronuncia la Consulta Vinculante V0503-17, de 27 de febrero de 2017 de la Subdirección General de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas.

Las deducciones no solo podrán ser aplicadas por contribuyentes que realicen una actividad por cuenta propia o ajena, sino también por los perceptores de prestaciones contributivas y asistenciales del sistema de protección del desempleo y pensiones abonadas por la Seguridad Social, Clases Pasivas o Mutualidades alternativas.

Consulta Vinculante V0410-17, de 16 de febrero de 2017 de la Subdirección General de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas.

Se asimilan a los descendientes las personas vinculadas al contribuyente por razón de tutela y acogimiento.

Mínimo por ascendientes.

Para aplicar el mínimo por descendientes, éstos han de cumplir los requisitos siguientes:

  • El ascendiente deberá tener más de 65 años o discapacidad con un grado de discapacidad igual o superior al 33% cualquiera que sea su edad.
  • Que conviva con el contribuyente, al menos, la mitad del período impositivo. Se considerará que conviven con el contribuyente los ascendientes discapacitados que, dependiendo del mismo, sean internados en centros especializados.
  • Que no tengan rentas anuales, excluidas las exentas, superiores a 8.000 euros.
  • Que el ascendiente no presente declaración del IRPF con rentas superiores a 1.800 euros ya sea autoliquidación o borrador debidamente suscrito y confirmado.

No tiene la consideración de ascendiente el suegro del contribuyente, ya que se trata de un caso de parentesco por afinidad, siendo su cónyuge la que tendría derecho a la aplicación del mínimo familiar por su propio padre, con independencia de que tributen de forma individual o conjunta.

Consulta Vinculante V0780-17, de 27 de marzo de 2017 de la Subdirección General de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas.

Deducción IRPF por ascendiente

Deducción IRPF por ascendiente

Cuantías.

Mínimo del contribuyente General 5.550 €
Más de 65 años 5.550 €+1.150€
Más de 75 años 5.550 €+1.150€+1.400€
Mínimo por descendientes (menores de 25 años o discapacitados) 2.400 €
2.700 €
4.000 €
4º y siguientes 4.500 €
Descendientes menores 3 años: se incrementará el anterior en 2.800 €
Mínimo por ascendientes Más de 65 años o discapacitado 1.150 €
Más de 75 años 1.150 € +1.400 €

Mínimo por discapacidad del contribuyente.

En función del grado de discapacidad del contribuyente, el mínimo podrá ser de las siguientes cuantías:

  • 3.000 euros anuales cuando sea una persona con un grado de discapacidad igual o superior al 33 por 100 e inferior al 65 por 100.
  • 9.000 euros anuales cuando sea una persona con un grado de discapacidad igual o superior al 65 por 100.
  • El mínimo por discapacidad del contribuyente se incrementará, en concepto de gastos de asistencia, en 3.000 euros anuales cuando acredite necesitar ayuda de terceras personas o movilidad reducida, o un grado de discapacidad igual o superior al 65 por 100.
Grado de discapacidad Discapacidad Gastos asistencia Total
– Igual o superior al 33 por 100 e inferior al 65 por 100 ……………………………………………….

– Igual o superior al 33 por 100 e inferior al 65 por 100 y que acredite necesitar ayuda de terceras personas o movilidad reducida……………

– Igual o superior al 65 por 100 ………………………

3.000

 

 

3.000

 

 

9.000

—-

 

 

3.000

 

 

3.000

3.000

 

 

6.000

 

 

12.000

Planes de pensiones y otros sistemas de previsión social constituidos a favor de personas con discapacidad.

Hay que distinguier las aportaciones realiazadas de las prestaciones recibidas del plan de pensiones.

Dan derecho a reducir la base imponible las aportaciones realizadas a Planes de Pensiones, Mutualidades de Previsión Social,  Planes de Previsión Asegurados, Planes de Previsión Social Empresarial y a los seguros de Dependencia, éstos últimos sólo si cubren exclusivamente el riesgo de dependencia severa o de gran dependencia, a favor de:

  1. Las afectadas por una discapacidad psíquica igual o superior al 33%.
  2. Las afectadas por una discapacidad física o sensorial igual o superior al 65%.
  3. Personas que tengan una incapacidad declarada judicialmente con independencia de su grado.
Discapacitado partícipe Cada una de las personas emparentadas con el discapacitado
Reducción anual máxima 24.250 € 10.000 €
Reducción anual máxima conjunta 24.250 €

Respecto de las prestaciones, constituyen rendimientos del trabajo en el momento de la percepción de las mismas por las personas discapacitadas.

Las prestaciones en forma de renta están exentas hasta un importe máximo de tres veces el indicador público de renta de efectos múltiples.

Este límite se aplica conjuntamente con los rendimientos de trabajo derivados de las aportaciones a patrimonios protegidos de discapacitados.

Deducciones autonómicas.

Varias Comunidades Autónomas tienen establecidas deducciones especiales por discapacidad, por lo que habría que determinar en cada caso si puede acogerse a alguna deducción.

Aportación a patrimonios protegidos a favor de discapacitado.

Entendemos que también es relevante a los efectos del estudio de la declaración de IRPF con discapacidad, hacer mención a La Ley 41/2003 regula los patrimonios protegidos de las personas con discapacidad.

Dicha regulación tiene como objetivo favorecer la constitución de estos fondos patrimoniales vinculados a la satisfacción de las necesidades vitales de las personas con discapacidad.

  • BENEFICIARIOS DEL PATRIMONIO PROTEGIDO.

Tendrán esta consideración, exclusivamente, las personas con discapacidad afectadas por los siguientes grados de discapacidad:

  1. Las afectadas por una discapacidad psíquica igual o superior al 33%.
  2. Las afectadas por una discapacidad física o sensorial igual o superior al 65%.
  • REDUCCIONES POR APORTACIONES AL PATRIMONIO PROTEGIDO
  1. ¿Quiénes tienen derecho a la reducción?

Tienen derecho a la deducción las personas que tengan una relación de parentesco en línea directa o colateral hasta el tercer grado inclusive con el discapacitado, así como el cónyuge del discapacitado, y aquellas que lo tuvieran a su cargo en régimen de tutela o acogimiento.

Para poder aplicar los beneficios fiscales recogidos en la normativa del IRPF para los patrimonios protegidos de personas con discapacidad, las aportaciones realizadas con posterioridad a la constitución del patrimonio deben realizarse mediante documento público autorizado por notario, o bien mediante resolución judicial, sea cual sea la naturaleza de los bienes o derechos aportados a dicho patrimonio.

          2. Cuantía de la reducción

Las aportaciones realizadas darán derecho a reducir la base imponible del aportante, con el límite máximo de 10.000 € anuales. El conjunto de las reducciones practicadas por todas las personas que efectúen aportaciones a favor de un mismo patrimonio protegido no podrá exceder de 24.250 € anuales.

  • TRATAMIENTO FISCAL PARA EL CONTRIBUYENTE DISCAPACITADO DE LAS APORTACIONES RECIBIDAS

Cuando los aportantes sean personas físicas, tendrán la consideración de rendimientos de trabajo hasta el importe de 10.000 € anuales por cada aportante y 24.250 € anuales en conjunto.

Cuando los aportantes sean sujetos pasivos del Impuesto sobre Sociedades, tendrán la consideración de rendimientos de trabajo siempre que hayan sido gasto deducible en el Impuesto sobre Sociedades, con el límite de 10.000 € anuales. Este límite es independiente de los anteriores.

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Si usted quiere que nuestros abogados revisen su declaración de IRPF con discapacidad, puede ponerse en contacto con nosotros en el teléfono 915327518 / 619555357 o en el e-mail info@incapacidadtrabajo.es, o rellenando el formulario de contacto.

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Incapacidad permanente absoluta por asma grave

Incapacidad permanente absoluta por asma grave.

El Juzgado de lo Social número 36 de Madrid concede una incapacidad permanente absoluta por asma grave. La trabajadora ha sido asistida por Diké Abogados.

Según Fenaer, el asma es una enfermedad crónica que afecta al aparato respiratorio.

En ella se produce una inflamación de los conductos que llevan el aire a los pulmones debido a la irritación que producen ciertos estímulos como el polen, la contaminación, el humo, las emociones, la risa, el ejercicio, algunas medicinas, etc…

Patologías que presenta.

Según mantiene la sentencia, se reconoce una incapacidad permanente absoluta por asma grave, puesto que padece las siguientes patologías:

  • Asma grave persistente.
  • Infección retroviral.
  • Catarata.
  • Transtorno distímico.

Limitaciones que presenta.

Debido a estas patologías, la sentencia reconoce una incapacidad permanente absoluta por asma grave, puesto que presenta las siguientes limitaciones:

  • Disnea al mínimo esfuerzo.
  • Crisis ante múltiples desencadenantes.

La trabajadora mantiene una disnea a mínimos esfuerzos.

Sobre esta patología de base que ya limita de forma intensa su capacidad para realizar incluso las mínimas tareas o actividades básicas de la vida diaria, que desencadenan nuevas crisis, más graves todavía con ingreso hospitalario preciso, con cualquier irritante, olor (incluso los de los perfumes), productos de limpieza, insecticidas, mínimos esfuerzos físicos, caminar algo más rápido de lo normal, situaciones de estrés, situaciones de ansiedad, tabaco en el ambiente o los cambios de temperatura.

Incapacidad permanente absoluta por asma grave

Incapacidad permanente absoluta por asma grave

Reconocimiento judicial de la incapacidad permanente absoluta por asma grave.

El Juzgado de lo Social número 36 de Madrid reconoce una incapacidad permanente absoulta al enteder que “Del informe médico de síntesis, realizado de forma objetiva por el médico evaluador en función de su experiencia en el examen de múltiples patologías de semejante etiología, se desprende que las lesiones de la actora le impiden la realización de la totalidad de actividades laborales existentes en el amplio abanico laboral.”

“La actora tiene un mal control del asma grave que parece que le ocasiona disnea al mínimo esfuerzo y crisis ante múltiples desencadenantes, concluyendo que está limitada para la realización de actividades laborales.”

Descargar (PDF, 33KB)

Conclusión.

Por todo lo anteriormente expuesto, el Juzgado de lo Social número 36 de Madrid concede una incapacidad permanente absoluta por asma grave, con derecho a percibir el 100% de la base reguladora con efectos desde la fecha de cese en el trabajo desempeñado.

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Si usted quiere que nuestros peritos y abogados revisen su caso sin coste alguno, puede ponerse en contacto con nosotros en el teléfono 915327518 / 619555357 o en el e-mail info@incapacidadtrabajo.es, o rellenando el formulario de contacto.

 

Incapacidad permanente total por fibromialgia a limpiadora

Incapacidad permanente total por fibromialgia a limpiadora.

El Juzgado de lo Social número 2 de Madrid, ha dictado sentencia que reconoce una incapacidad permanente total por fibromialgia a limpiadora. La trabajadora ha estado representada por Diké Abogados.

Patologías que presenta.

Según mantiene la sentencia que reconoce la incapacidad permanente total por fibromialgia a limpiadora, nuestra clienta presenta las siguientes patologías:

  • Fibromialgia severa con 18/18 puntos gatillo.
  • Trastorno adaptativo ansioso depresivo.
  • Tendinitis con afectación intensa del músculo supraespinoso en hombro izquierdo.
Incapacidad permanente total por fibromialgia a limpiadora

Incapacidad permanente total por fibromialgia a limpiadora

Limitaciones que presenta.

Debido a estas patologías, la sentencia le reconoce una incapacidad permanente total por fibromialgia a limpiadora que presenta las siguientes limitaciones:

  • Dolor en movilidad pasiva y activa de todas las articulaciones.
  • Limitación a la abducción del hombro izquierdo.
  • Cierta tendencia autolítica.

El perito médico que acudió al juicio mantiene que la trabajadora “no está capacitada para llevar a cabo las fundamentales tareas de su profesión habitual”.

Funciones de su puesto de trabajo.

La trabajadora está dada de alta en la seguridad social, y su puesto de trabajo habitual es el de limpiadora.

La combinación de la fibromialgia que padece, junto con la tendinitis del supraespinoso, hacen que esté incapacitada para el desarrollo de su actividad laboral habitual.  La movilidad del hombro es un aspecto funcional esencial para la profesión de limpiadora de nuestra clienta.

Incapacidad permanente total por fibromialgia a limpiadora

Incapacidad permanente total por fibromialgia a limpiadora

Reconocimiento judicial de la incapacidad permanente total por fibromialgia a limpiadora.

El Juzgado de lo Social número 2 de Madrid entiende que “el conjunto de la fibromialgia con 18/18 puntos gatillo y la tendinitis ya referida, la hacen merecedora de la situación de invalidez permanente total con derecho a percibir prestación del 55% de la base reguladora” .

Descargar (PDF, 48KB)

Conclusión.

Por todo lo anteriormente expuesto, el Juzgado de lo Social número 2 de Madrid concede una incapacidad permanente total por fibromialgia a limpiadora, con derecho a percibir el 55% de la base reguladora, desde la solicitud del reconocimiento de la incapacidad, con compensación de las cantidades percibidas en concepto de desempleo.

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Incapacidad permanente absoluta

¿Qué es la incapacidad permanente absoluta?

Se entenderá por incapacidad permanente absoluta para todo trabajo la que inhabilite por completo al trabajador para toda profesión u oficio.

Viene regulado en el artículo 137.5 de la Ley General de la Seguridad Social.

Incapacidad permanente

Incapacidad permanente absoluta

¿Quién puede acceder a la incapacidad permanente absoluta?

Las personas incluidas en el régimen general de la seguridad social, declaradas en situación de incapacidad permanente absoluta, cualquiera que sea la contingencia que la origine, siempre que reúnan los siguientes requisitos:

  • No tener la edad de jubilación o no tener los requisitos para jubilarse, siempre que la incapacidad derive de contingencias comunes.
  • Estar afiliadas y en situación de alta, asimilada a la de alta o en situación de no alta.

Cuando la incapacidad se derive de accidente de trabajo o enfermedad profesional, los trabajadores se considerarán de pleno derecho afiliados y en alta, aunque el empresario haya incumplido sus obligaciones. Se considera situación de alta especial la huelga legal o cierre patronal.

  • Tener cubierto un período previo de cotización si la incapacidad permanente deriva de enfermedad común o si la incapacidad permanente deriva de accidente no laboral y el interesado no se encuentra en situación de alta ni asimilada.

Si deriva de enfermedad común, en situación de alta o asimilada:

Menor de 31 años de edad:

  • Período genérico de cotización: la tercera parte del tiempo transcurrido entre la fecha en que cumplió los 16 años y la del hecho causante
  • Período específico de cotización: no se exige.

Ejemplo.- Trabajador de 28 años de edad que tiene una enfermedad que le impide realizar cualquier tipo de trabajo, y que ha cotizado a la seguridad social 5 años. De los 16 a los 28 años (12 años), debe haber cotizado 1/3, es decir, 4 años. Como en el ejemplo ha cotizado 5 años, tendría derecho a la prestación por incapacidad permanente absoluta.

31 o más años de edad:

  • Período genérico de cotización: un cuarto del tiempo transcurrido entre la fecha en que cumplió los 20 años y la del hecho causante, con un mínimo, en todo caso, de 5 años.
  • Período específico de cotización: un quinto del período de cotización exigible debe estar comprendido:
    • En los 10 años inmediatamente anteriores al hecho causante o
    • En los 10 años inmediatamente anteriores a la fecha en que cesó la obligación de cotizar, si se accede a la pensión desde una situación de alta o asimilada, sin obligación de cotizar. Lo dispuesto en este párrafo se aplicará, igualmente, a quienes, sin haber completado el período específico exigible, causen la pensión desde una situación de alta, con obligación de cotizar cuando dicha situación proceda de otra inmediatamente anterior de alta o asimilada al alta, sin obligación de cotizar.

Ejemplo: Trabajador de 50 años de edad que tiene una enfermedad que le impide realizar cualquier tipo de trabajo, y que ha cotizado a la seguridad social 15 años, aunque solo 4 en los últimos 10 años.

Debe haber cotizado 1/4 desde la fecha en que cumplió 20 años y la fecha del hecho causante, en este caso 50 años, con un mínimo de 5 años. 50-20 = 30 años * ¼ = 7 años y medio. Como ha cotizado 15 años, cumpliría el periodo genérico de cotización.

También debe cumplir 1/5 de cotización en los 10 años anteriores al hecho causante, que también los cumple al haber cotizado 4 años en los últimos 10.

Si deriva de enfermedad común o accidente no laboral, en situación de “no alta”:

  • Período genérico de cotización: 15 años.
  • Período específico de cotización: 3 años en los últimos 10.

¿Cuándo se reconoce el hecho causante?

Si la incapacidad permanente surge tras haberse extinguido la incapacidad temporal de la que deriva, bien por agotamiento del plazo, bien por alta médica con propuesta de incapacidad permanente:

  1. El hecho causante se entiende producido en la fecha de la extinción de la incapacidad temporal.
  2. Los efectos económicos se fijan en el momento de la calificación, es decir, en la fecha de la resolución del Director Provincial del INSS. No obstante, podrán retrotraerse a la fecha de extinción del subsidio de incapacidad temporal, cuando la cuantía de la pensión de incapacidad permanente sea superior a la del subsidio que se venía percibiendo, no existiendo retroacción, en ningún caso, si el trabajador se encontraba en situación de demora de la calificación.

Si la incapacidad permanente no está precedida de incapacidad temporal o ésta no se ha extinguido:

  1. El hecho causante se entiende producido en la fecha de emisión del dictamen-propuesta del Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI).
  2. Los efectos económicos se fijan en la misma fecha de emisión del dictamen-propuesta.

Si la incapacidad permanente se produce desde una situación de no alta ni asimilada a la de alta:

    1. El hecho causante se entiende producido el día de la solicitud.
    2. Los efectos económicos se fijan en la misma fecha.

¿Cuánto cobro por una incapacidad permanente absoluta?

La cuantía de la pensión se obtiene aplicando a la base reguladora un porcentaje:

  • El 100% de la base reguladora.
  • En los casos de accidente de trabajo o enfermedad profesional:

Las pensiones se aumentarán, según la gravedad de la falta, de un 30% a un 50% cuando la lesión se produzca por máquinas, artefactos o en instalaciones, centros o lugares de trabajo que carezcan de los dispositivos de precaución reglamentarios, los tengan inutilizados o en malas condiciones, o cuando no se hayan observado las medidas de seguridad e higiene en el trabajo, o las elementales de salubridad o las de adecuación personal a cada trabajo, habida cuenta de sus características y de la edad, sexo y demás condiciones del trabajador.

Dicho recargo recae directamente sobre el empresario infractor.

Ejemplo: trabajador que ha sufrido un accidente laboral que le impide realizar cualquier trabajo debido a una maquinaria que se encontraba en mal estado, siendo calificada la infracción como muy grave e imputable al empresario. Su base reguladora mensual asciende a 1.200 €. Tendrá derecho al 150% de la base reguladora, por lo que percibiría 1.800 € al mes.

Cuantía incapacidad permanente absoluta.

Cuantía incapacidad permanente absoluta.

En los casos en que el trabajador, alcanzada la edad ordinaria de jubilación o más años, acceda a la pensión de incapacidad permanente absoluta, derivada de contingencias comunes, por no reunir los requisitos para causar derecho a la pensión de jubilación:

El porcentaje aplicable será el que corresponda al período mínimo de cotización que esté establecido, en cada momento, para el acceso a la pensión de jubilación. Actualmente, dicho porcentaje es del 50%, que se aplicará a la base reguladora correspondiente.

Las pensiones derivadas de enfermedad común y accidente no laboral se abonan en 14 pagas, una por cada uno de los meses del año y dos pagas extraordinarias al año. Ejemplo. Trabajador que padece una enfermedad común que le impide realizar cualquier trabajo, tiene una base de cotización de 1.500 €. Percibirá al año 21.000 €.

Las pensiones derivadas de accidente de trabajo y enfermedad profesional se abonan en 12 mensualidades, ya que las pagas extraordinarias están prorrateadas. En el supuesto del ejemplo anterior del trabajador accidentado que percibía 1.800 € al mes, sería por 12 pagas, por lo que al año percibiría 21.600 €.

Se garantizan cuantías mínimas mensuales, variando su importe en función de que el beneficiario tenga o no cónyuge a cargo.

¿Qué es la base reguladora?

Hemos comentado que para el cálculo de una incapacidad permanente absoluta hay que aplicar un porcentaje a la base reguladora. Hay que analizar qué es la base reguladora dependiendo de varias circunstancias:

Si la incapacidad deriva de enfermedad común:

  • Beneficiario en situación de alta o asimilada o en situación de “no alta”:

Se calcula aplicando las mismas reglas que las señaladas para la incapacidad permanente total derivada de enfermedad común. Para conocerlas pinche aquí.

Si la incapacidad deriva de accidente no laboral:

  • Beneficiario en situación de alta o asimilada:

Se calcula aplicando las mismas reglas que las señaladas para la incapacidad permanente total derivada de accidente no laboral. Pinche aquí.

  • Beneficiario en situación de “no alta”:
    • Las bases de los 24 meses anteriores al mes previo al del hecho causante se computan en su valor nominal.
    • Las restantes bases se actualizarán de acuerdo con la evolución del Índice de Precios al Consumo, desde los meses a que aquéllas correspondan hasta el mes inmediato anterior a aquél en que se inicie el período de bases no actualizables a que se refiere el párrafo anterior.

Integración de lagunas:

Si en el período a tomar en cuenta para el cálculo aparecieran meses durante los cuales no existiera la obligación de cotizar, las lagunas de cotización se integrarán con la base mínima de cotización del Régimen General vigente en cada momento para trabajadores mayores de 18 años.

Si la incapacidad deriva de accidente de trabajo o enfermedad profesional:

La base reguladora se calcula sobre salarios reales, aplicando las mismas reglas que las señaladas para la incapacidad permanente total derivada de estas contingencias. Pinche aquí.

¿Se tiene que declarar las cantidades percibidas por una incapacidad permanente absoluta en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas?

Las pensiones de incapacidad permanente absoluta están exentas de retención del Impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF), por lo que no tiene que declarar por ellas.

¿Puedo trabajar si me han reconocido una incapacidad permanente absoluta?

Si, se puede compatibilizar la pensión por incapacidad permanente absoluta con el ejercicio de aquellas actividades, sean o no lucrativas, compatibles con el estado del inválido y que no representen un cambio en su capacidad de trabajo a efectos de revisión.

Este hecho no impide a la entidad gestora la revisión de la incapacidad permanente absoluta reconocida.

La cotización a la seguridad social cuando tiene reconocida una incapacidad permanente absoluta no supone la reducción de la prestación que viniera percibiendo.

Llegado a la edad de jubilación, no es compatible la prestación por incapacidad permanente absoluta con el trabajo.

¿Qué organismo se encarga de gestionar la incapacidad permanente absoluta?

La indemnización por incapacidad permanente total la gestiona el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), salvo la gestión de los trabajadores incluidos en el Régimen Especial del Mar, del que se encarga el Instituto Social de la Marina.

¿Quién me paga la indemnización por incapacidad permanente absoluta?

El abono corre a cargo del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) o, en su caso, el Instituto Social de la Marina (ISM), cuando la incapacidad permanente derive de enfermedad común o accidente no laboral.

Cuando la incapacidad permanente total derive de enfermedad profesional o accidente de trabajo, el abono lo realiza el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), o la Mutua Colaboradora con la Seguridad Social, dependiendo quien tenga suscrita la cobertura.


Desde nuestra web recomendamos que si está en alguna situación que pudiera ser constitutiva de una incapacidad permanente absoluta, acuda a los servicios de un abogado especializado, y que cuente con el asesoramiento de un perito médico que pueda valorar su incapacidad.

Póngase en contacto con nosotros.

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Si se encuentra en alguna de estas situaciones, puede enviar un comentario o rellenar el formulario de contacto.

Incapacidad permanente parcial

Incapacidad trabajo

Incapacidad trabajo

¿Qué es la incapacidad permanente parcial?

La incapacidad permanente parcial es aquélla que, sin alcanzar el grado de total, ocasiona al trabajador una disminución no inferior al 33% en su rendimiento normal para la profesión habitual, sin impedirle la realización de las tareas fundamentales de la misma. Viene regulado en el artículo 137 de la Ley General de la Seguridad Social.

La incapacidad permanente parcial se conceptúa como la situación de quien, por enfermedad o accidente, tras haber estado sometido al tratamiento prescrito y dado de alta médicamente, presenta unas reducciones anatómicas o funcionales graves, susceptibles de determinación objetiva y previsiblemente definitivas que no le impiden realizar las tareas fundamentales de su profesión habitual pero le producen una disminución que alcanza, cuando menos, el 33% en su rendimiento normal para la misma. Para la valoración de la pérdida de rendimiento ha de tomarse en cuenta que opera por circunstancias diversas, así ralentización del ritmo de trabajo, mayor penosidad o dificultad en el desempeño del trabajo, imposibilidad de desempeñar determinados puestos de la profesión, etc.

¿Quién puede acceder a la incapacidad permanente parcial?

Para que los trabajadores por cuenta ajena tengan derecho a la obtención de la incapacidad permanente parcial, deben cumplir los siguientes requisitos que vienen recogidos en el artículo 138 de la Ley General de la Seguridad Social:

  1. No tener la edad prevista para acceder a la pensión por jubilación.
  2. Estar afiliadas y en alta o en situación asimilada al alta (como por ejemplo situación de desempleo, vacaciones, excedencia forzosa, excedencia por cuidado de hijos…)
  3. Tener cubierto un período previo de cotización diferenciándose si la incapacidad deriva de una enfermedad común, o de un accidente, ya sea laboral o no, o enfermedad profesional:
  • Si la incapacidad deriva de enfermedad común debe haber cotizado 1.800 días comprendidos en los 10 años inmediatamente anteriores a la fecha en que se haya extinguido la incapacidad temporal de la que derive la incapacidad permanente.
  • si la incapacidad deriva de accidente, sea o no laboral, o de enfermedad profesional, no se exige período previo de cotización.

¿Cuándo se reconoce el hecho causante?

Si la incapacidad permanente surge tras haberse extinguido la incapacidad temporal de la que deriva, bien por agotamiento del plazo, bien por alta médica con propuesta de incapacidad permanente, el hecho causante se entiende producido en la fecha de la extinción de la incapacidad temporal.

Si la incapacidad permanente no está precedida de incapacidad temporal o ésta no se ha extinguido, el hecho causante se entiende producido en la fecha de emisión del dictamen-propuesta del Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI).

¿Cuándo me abonan la prestación por incapacidad permanente parcial?

La prestación se hace efectiva a partir de la correspondiente resolución.

¿Cuánto cobro por una incapacidad permanente parcial?

El trabajador afecto a una incapacidad permanente parcial percibirá una indemnización a tanto alzado, abonada en una única vez, de 24 mensualidades de su base reguladora.

Ejemplo. Si el trabajador tiene una base reguladora de 1.200 € al mes, se multiplica por 24 mensualidades, por lo que percibirá 28.800 €.

Indemnización por incapacidad permanente parcial

Indemnización por incapacidad permanente parcial

¿Se tiene que declarar las cantidades percibidas en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas?

Si, la indemnización percibida por la declaración de incapacidad permanente parcial está sujeta a tributación en el Impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) y sometida a retención.

¿Puedo trabajar si me han reconocido una incapacidad permanente parcial?

Si, se puede compatibilizar esta indemnización con el desarrollo de cualquier actividad laboral, tanto por cuenta ajena como por cuenta propia, así como con el trabajo que viniera realizando.

¿Qué organismo se encarga de gestionarlo?

En general la indemnización por incapacidad permanente parcial la gestiona el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), mientras que el Instituto Social de la Marina (ISM), se encarga de la gestión si se trata de trabajadores incluidos en el campo de aplicación del Régimen Especial del Mar.

¿Quién me paga la indemnización por incapacidad permanente parcial?

El abono corre a cargo del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) o, en su caso, el Instituto Social de la Marina (ISM), cuando la incapacidad permanente derive de enfermedad común o accidente no laboral.

Cuando la incapacidad permanente parcial derive de enfermedad profesional o accidente de trabajo, el abono lo realiza el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), o la Mutua Colaboradora con la Seguridad Social.

Desde nuestra web recomendamos que si está en alguna situación que pudiera ser constitutiva de una incapacidad permanente parcial, acuda a los servicios de un abogado especializado, y que cuente con el asesoramiento de un perito médico que pueda valorar su incapacidad.

Si se encuentra en alguna de estas situaciones, puede enviar un comentario o rellenar el formulario de contacto.