Incapacidad permanente absoluta por epilepsia.

Incapacidad permanente absoluta por epilepsia.

El Juzgado de lo Social número 25 de Madrid, ha reconocido una incapacidad permanente absoluta por epilepsia, al cliente representado por Diké Abogados, y anula la resolución del INSS que reconocía una incapacidad permanente total para el puesto de carretillero.

Con el reconocimiento de la incapacidad permanente absoluta, el trabajador percibirá el 100% de su base reguladora.

Antecedentes.

El trabajador acude a nuestro despacho puesto que considera que no puede realizar ningún tipo de trabajo remunerado.

Nuestros abogados y peritos médicos comprueban la viabilidad de la solicitud.

Se informa al cliente con antelación cual va a ser la cuantía de la pensión que percibiría en caso de obtener algún tipo de incapacidad.

Preparamos toda la documentación y solicitamos que nuestro cliente acudiera a un reconocimiento ante el Tribunal Médico.

El INSS dicta una resolución por la que reconoce a nuestro cliente una incapacidad permanente total para su puesto de carretillero, al entender que:

“presenta limitaciones para tareas de elevados/moderados requerimientos físicos, así como aquellos que supongan riesgo para terceros y/o sí mismo”.

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Al no estar de acuerdo con esta resolución, presentamos una reclamación previa solicitando el reconocimiento de una incapacidad permanente absoluta por epilepsia, al entender que no puede realizar ningún tipo de trabajo.

Pese a ello, el INSS mantuvo la calificación de incapacidad permanente total, por lo que presentamos demanda ante el Juzgado de lo Social, recayendo ante el Juzgado de lo Social número 25 de Madrid.

En la demanda solicitamos el reconocimiento de una incapacidad permanente absoluta por epilepsia y otras patologías, con efectos retroactivos desde la fecha de resolución del INSS.

Patologías que presenta.

Nuestro cliente presenta una serie de patologías, que se resumen en:

  • Tumor benigno alojado en la región temporal derecha del cerebro que desencadena crisis epilépticas que no mejoran.
  • Rotura del bíceps braquial.
  • Cambios degenerativos con discopatía generalizada y estenosis foraminal en los espacios C3-C4 y C6-C7 derechos por protrusiones a 3 niveles y cambios degenerativos en las facetas del espacio C3-C4.
  • Enfermedad severa de ACD proximal y DA media distal con mal vaso distal con implantación de stents.
  • Cambios degenerativos cervicales con estenosis central moderada C5-C6.
  • Cólicos nefríticos.
  • Gonalgia derecha de meses de evolución.
  • Condromalacia rotuliana grado IV.
  • Condropatía femoral grado III izquierda.
  • Lumbalgia crónica.
  • Síndrome ansioso depresivo reactivo.
  • Síndrome de apnea del sueño.
  • Afectación artrósica grave de ambas rodillas.

Según “Ápice”, Asociación Andaluza de Epilepsia, “la epilepsia es una enfermedad crónica del sistema nervioso central, que se manifiesta en forma de crisis inesperadas y espontáneas, desencadenadas por una actividad eléctrica excesiva de un grupo de neuronas hiperexcitables.”

Incapacidad permanente absoluta por epilepsia

Incapacidad permanente absoluta por epilepsia

Por estas patologías, la Comunidad de Madrid reconoció al solicitante un grado de discapacidad del 71%.

Limitaciones que presenta.

Nuestro cliente presenta las siguientes limitaciones:

  • Sedestación continuada.
  • Manipulación de pesos con miembros superiores.
  • Tareas de sobrecarga cervical o de tronco o posturas mantenidas de cuello (despacho, oficina, ordenador,…)
  • Limitación para caminar o mantener posturas forzadas por cansancio y rigidez.
  • Bipedestación prolongada.
  • Imposibilidad para el manejo de situaciones estrés emocional o de sobrecarga funcional y cognitiva.
  • No puede abandonar el uso de psicofármacos, entre los que se encuentran opiáceos, lo que conlleva los efectos secundarios de somnolencia, disminución del estado de ánimo, cansancio, fatiga, lentitud de ideas, problemas de concentración, etc.
  • Imposibilidad para conducir o cualquier actividad de riesgo.
  • Falta de objetivos y de motivación laboral ante la persistencia y aumento de los síntomas.

Reconocimiento judicial de la incapacidad permanente absoluta por epilepsia.

Una vez vistas las patologías y limitaciones que presenta nuestro cliente, el Juzgado de lo Social número 25 de Madrid reconoce una incapacidad permanente absoluta por epilepsia y otras patologías.

La juzgadora mantiene que las limitaciones “se ha[n] obtenido, según las reglas de la sana crítica, a partir de los informes médicos obrantes en autos, teniendo una especial relevancia el emitido por la pericial del Dr. Álvarez Díez, con apoyo de los informes de los especialistas que vienen tratando al actor, que determinan la situación del paciente, el cual se ve incapacitado para realizar cualquier actividad laboral.”

Continúa manifestando la sentencia que “el demandante presenta una serie de patologías incompatibles con la realización de cualquier trabajo, que requiera de una aptitud física y psíquica, debido a que tiene una serie de dolencias y patologías, que además son crónicas y en alguno de los casos degenerativas que hacen imposible que pueda llevar a cabo cualquier labor por muy sedentaria y cómoda que ésta sea.”

Mantiene que “El actor vive con un continuo dolor, malestar y abocado a que en cualquier momento pueda tener ataques de epilepsia, que no están controlados y que habiendo probado diversos tratamientos, no han tenido buen fin.

Además, la medicación que toma le impide estar alerta y poder llevar a cabo un trabajo de forma medianamente eficiente, incidiendo en que además no puede tener una sedestación ni una bipedestación continuada, lo que hace casi imposible encontrar una actividad que pueda realizar.”

Por tanto, “Ello justifica con claridad la estimación total de la demanda, con revocación de la Resolución Administrativa impugnada, reconociendo al actor afecto al grado de invalidez permanente absoluta derivado de enfermedad común”

Derivado de éste reconocimiento, nuestro cliente tiene “derecho a percibir de la Entidad Gestora una pensión vitalicia equivalente al 100% por 100 de la base reguladora”.

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Conclusión.

Por todo lo anteriormente expuesto, el Juzgado de lo Social número 25 de Madrid concede una incapacidad permanente absoluta por epilepsia y otras patologías, puesto que las graves patologías que presenta nuestro cliente son crónicas, y en alguno de los casos degenerativas.

No puede realizar ningún tipo de actividad reglada, por muy liviana que ésta sea, puesto que padece un dolor continuo, puede tener ataques epilépticos en cualquier momento, toma medicación que le impide estar alerta, y no puede realizar una sedestación ni bipedestación continuada.

Por todo ello, la juzgadora entiende con claridad, que debe concederse la incapacidad permanente absoluta.

Contacto.

Si usted quiere que nuestros peritos y abogados revisen su caso sin coste alguno, puede ponerse en contacto con nosotros en el teléfono 915327518 / 619555357 o en el e-mail info@incapacidadtrabajo.es, o rellenando el formulario de contacto.

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Gran invalidez

¿Qué es la gran invalidez?

La gran invalidez es la situación del trabajador afecto de incapacidad permanente y que, por consecuencia de pérdidas anatómicas o funcionales, necesita la asistencia de otra persona para los actos más esenciales de la vida, tales como vestirse, desplazarse, comer o análogos. Viene regulado en el artículo 137.5 de la Ley General de la Seguridad Social.

¿Quién tiene derecho a percibir una prestación por gran invalidez?

Son beneficiarios los trabajadores que necesiten ayuda de terceras personas, siempre que cumplan los siguientes requisitos:

Haber sido declarados en situación de gran invalidez por alguna de las siguientes causas:

  • Accidente de trabajo o enfermedad profesional.
  • Accidente no laboral.
  • Enfermedad común.
  • Estar afiliados en la Seguridad Social.
  • Haber cubierto un período mínimo de cotización, el cual variará en función de que el beneficiario se halle o no en situación de alta o asimilada en el momento del hecho causante.
Gran Invalidez

Gran invalidez

¿Cuánto percibo al reconocerse una gran invalidez?

La cuantía de la pensión por gran invalidez estará formada por el importe de la pensión que corresponda por incapacidad permanente (total o absoluta), incrementada con un complemento destinado a remunerar a la persona que atienda al beneficiario.

  • Importe del complemento:

Será el resultado de sumar el 45% de la base mínima de cotización vigente en el Régimen General en el momento del hecho causante, cualquiera que sea el régimen en el que se reconozca la pensión, y el 30% de la última base de cotización del trabajador correspondiente a la contingencia de la que derive la situación de incapacidad permanente.

En ningún caso, este complemento podrá tener un importe inferior al 45% de la pensión percibida -sin el complemento- por el trabajador.

  • En los casos de accidente de trabajo o enfermedad profesional:

Las pensiones se aumentarán, según la gravedad de la falta, de un 30% a un 50% cuando la lesión se produzca por máquinas, artefactos o en instalaciones, centros o lugares de trabajo que carezcan de los dispositivos de precaución reglamentarios, los tengan inutilizados o en malas condiciones, o cuando no se hayan observado las medidas de seguridad e higiene en el trabajo, o las elementales de salubridad o las de adecuación personal a cada trabajo, habida cuenta de sus características y de la edad, sexo y demás condiciones del trabajador.

A efectos del cálculo del recargo, se excluye el complemento de gran invalidez destinado a remunerar a la persona que atienda al gran inválido. Dicho recargo recae directamente sobre el empresario infractor.

En los casos en que el trabajador, con 65 años o más años, acceda a la pensión de gran invalidez, derivada de contingencias comunes, por no reunir los requisitos para acceder a la pensión de jubilación:

El porcentaje aplicable será el que corresponda al período mínimo de cotización que esté establecido, en cada momento, para el acceso a la pensión de jubilación.

Actualmente, dicho porcentaje es del 50%, que se aplicará a la base reguladora correspondiente de la pensión, pero no al complemento.

Cuantía gran invalidez

Cuantía gran invalidez

¿Qué es la base reguladora?

Hemos comentado que para el cálculo una gran invalidez se aplica un porcentaje sobre la prestación reconocida por la incapacidad permanente absoluta o total, hay que aplicar un porcentaje a la base reguladora. Hay que analizar qué es la base reguladora dependiendo de varias circunstancias:

Si la incapacidad deriva de enfermedad común:

  • Beneficiario en situación de alta o asimilada o en situación de “no alta”:

Se calcula aplicando las mismas reglas que las señaladas para la incapacidad permanente total derivada de enfermedad común. Para conocerlas pinche aquí.

Si la incapacidad deriva de accidente no laboral:

  • Beneficiario en situación de alta o asimilada:

Se calcula aplicando las mismas reglas que las señaladas para la incapacidad permanente total derivada de accidente no laboral. Pinche aquí.

  • Beneficiario en situación de “no alta”:

Será el cociente que resulte de dividir por 112 las bases de cotización del solicitante durante los 96 meses inmediatamente anteriores al mes previo al del hecho causante. El cómputo de dichas bases se realizará conforme a las siguientes reglas:

    1. Las bases de los 24 meses anteriores al mes previo al del hecho causante se computan en su valor nominal.
    2. Las restantes bases se actualizarán de acuerdo con la evolución del Índice de Precios al Consumo, desde los meses a que aquéllas correspondan hasta el mes inmediato anterior a aquél en que se inicie el período de bases no actualizables a que se refiere el párrafo anterior.

Integración de lagunas:

Si en el período a tomar en cuenta para el cálculo aparecieran meses durante los cuales no existiera la obligación de cotizar, las lagunas de cotización se integrarán con la base mínima de cotización del Régimen General vigente en cada momento para trabajadores mayores de 18 años.

Si la incapacidad deriva de accidente de trabajo o enfermedad profesional:

La base reguladora se calcula sobre salarios reales, aplicando las mismas reglas que las señaladas para la incapacidad permanente total derivada de estas contingencias.

¿Se tiene que declarar las cantidades percibidas por una gran invalidez en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas?

Las pensiones de gran invalidez están exentas de retención del Impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF), por lo que no tiene que declarar por ellas.

¿Puedo trabajar si me han reconocido una gran invalidez?

Si, se puede compatibilizar la prestación de gran invalidez con el ejercicio de aquellas actividades, sean o no lucrativas, compatibles con el estado del inválido y que no representen un cambio en su capacidad de trabajo a efectos de revisión.

Si se realizan trabajos susceptibles de inclusión en alguno de los regímenes de la Seguridad Social, existe la obligación de cursar la correspondiente alta y cotizar, debiendo comunicar el pensionista a la Entidad gestora el inicio de la actividad, ya sea por cuenta ajena o propia.

Este hecho no impide a la entidad gestora la revisión de la gran invalidez reconocida.

Llegado a la edad de jubilación, no es compatible la prestación de gran invalidez con el trabajo.

¿Qué organismo se encarga de gestionar la gran invalidez?

La indemnización por incapacidad permanente total la gestiona el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), salvo la gestión de los trabajadores incluidos en el Régimen Especial del Mar, del que se encarga el Instituto Social de la Marina.

¿Quién me paga la prestación por gran invalidez? 

El abono corre a cargo del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) o, en su caso, el Instituto Social de la Marina (ISM), cuando la gran invalidez derive de enfermedad común o accidente no laboral.

Cuando la gran invalidez derive de enfermedad profesional o accidente de trabajo, el abono lo realiza el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), o la Mutua Colaboradora con la Seguridad Social, dependiendo quien tenga suscrita la cobertura.


Desde nuestra web recomendamos que si está en alguna situación que pudiera ser constitutiva de una gran invalidez, acuda a los servicios de un abogado especializado, y que cuente con el asesoramiento de un perito médico que pueda valorar su incapacidad.

Contacte con nosotros

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Si se encuentra en alguna de estas situaciones, puede enviar un comentario o rellenar el formulario de contacto.

Incapacidad permanente parcial

Incapacidad trabajo

Incapacidad trabajo

Incapacidad permanente parcial ¿Qué es?

La incapacidad permanente parcial es aquélla que, sin alcanzar el grado de total, ocasiona al trabajador una disminución no inferior al 33% en su rendimiento normal para la profesión habitual, sin impedirle la realización de las tareas fundamentales de la misma. Viene regulado en el artículo 137 de la Ley General de la Seguridad Social.

La incapacidad permanente parcial se conceptúa como la situación de quien, por enfermedad o accidente, tras haber estado sometido al tratamiento prescrito y dado de alta médicamente, presenta unas reducciones anatómicas o funcionales graves, susceptibles de determinación objetiva y previsiblemente definitivas que no le impiden realizar las tareas fundamentales de su profesión habitual pero le producen una disminución que alcanza, cuando menos, el 33% en su rendimiento normal para la misma.

Para la valoración de la pérdida de rendimiento ha de tomarse en cuenta que opera por circunstancias diversas, así ralentización del ritmo de trabajo, mayor penosidad o dificultad en el desempeño del trabajo, imposibilidad de desempeñar determinados puestos de la profesión, etc.

¿Quién puede acceder a la incapacidad permanente parcial?

Para que los trabajadores por cuenta ajena tengan derecho a la obtención de la incapacidad permanente parcial, deben cumplir los siguientes requisitos que vienen recogidos en el artículo 138 de la Ley General de la Seguridad Social:

  1. No tener la edad prevista para acceder a la pensión por jubilación.
  2. Estar afiliadas y en alta o en situación asimilada al alta (como por ejemplo situación de desempleo, vacaciones, excedencia forzosa, excedencia por cuidado de hijos…)
  3. Tener cubierto un período previo de cotización diferenciándose si la incapacidad deriva de una enfermedad común, o de un accidente, ya sea laboral o no, o enfermedad profesional:
  • Si la incapacidad deriva de enfermedad común debe haber cotizado 1.800 días comprendidos en los 10 años inmediatamente anteriores a la fecha en que se haya extinguido la incapacidad temporal de la que derive la incapacidad permanente.
  • si la incapacidad deriva de accidente, sea o no laboral, o de enfermedad profesional, no se exige período previo de cotización.

¿Cuándo se reconoce el hecho causante?

Si la incapacidad permanente surge tras haberse extinguido la incapacidad temporal de la que deriva, bien por agotamiento del plazo, bien por alta médica con propuesta de incapacidad permanente, el hecho causante se entiende producido en la fecha de la extinción de la incapacidad temporal.

Si la incapacidad permanente no está precedida de incapacidad temporal o ésta no se ha extinguido, el hecho causante se entiende producido en la fecha de emisión del dictamen-propuesta del Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI).

¿Cuándo me abonan la prestación por incapacidad permanente parcial?

La prestación se hace efectiva a partir de la correspondiente resolución.

¿Cuánto cobro por una incapacidad permanente parcial?

El trabajador afecto a una incapacidad permanente parcial percibirá una indemnización a tanto alzado, abonada en una única vez, de 24 mensualidades de su base reguladora.

Ejemplo. Si el trabajador tiene una base reguladora de 1.200 € al mes, se multiplica por 24 mensualidades, por lo que percibirá 28.800 €.

Indemnización por incapacidad permanente parcial

Indemnización por incapacidad permanente parcial

¿Se tiene que declarar las cantidades percibidas en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas?

Si, la indemnización percibida por la declaración de incapacidad permanente parcial está sujeta a tributación en el Impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) y sometida a retención.

¿Puedo trabajar si me han reconocido una incapacidad permanente parcial?

Si, se puede compatibilizar esta indemnización con el desarrollo de cualquier actividad laboral, tanto por cuenta ajena como por cuenta propia, así como con el trabajo que viniera realizando.

¿Qué organismo se encarga de gestionarlo?

En general la indemnización por incapacidad permanente parcial la gestiona el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), mientras que el Instituto Social de la Marina (ISM), se encarga de la gestión si se trata de trabajadores incluidos en el campo de aplicación del Régimen Especial del Mar.

¿Quién me paga la indemnización por incapacidad permanente parcial?

El abono corre a cargo del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) o, en su caso, el Instituto Social de la Marina (ISM), cuando la incapacidad permanente derive de enfermedad común o accidente no laboral.

Cuando la incapacidad permanente parcial derive de enfermedad profesional o accidente de trabajo, el abono lo realiza el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), o la Mutua Colaboradora con la Seguridad Social.

Desde nuestra web recomendamos que si está en alguna situación que pudiera ser constitutiva de una incapacidad permanente parcial, acuda a los servicios de un abogado especializado, y que cuente con el asesoramiento de un perito médico que pueda valorar su incapacidad.

Si se encuentra en alguna de estas situaciones, puede enviar un comentario o rellenar el formulario de contacto.